Fonoaudiología: una herramienta en el tratamiento de los niños con TEA
El hospital San Pablo de Coquimbo ha fortalecido la atención de los niños con el Espectro Autista con la creación de una unidad, que es liderada por un fonoaudiólogo
La fonoaudiología va más allá de la corrección del habla; entrega herramientas para el desarrollo integral de las personas, lo que les permite a los pacientes retomar su vida social y activa.
En el caso de los niños con Trastorno del Espectro Autista (TEA), el rol del profesional es fundamental en el desarrollo de las habilidades comunicativas y sociales. Por ello, el Hospital San Pablo de Coquimbo ha comenzado a formar una unidad dedicada a la atención especializada en pacientitos con esta condición.
Rihanna es una de las niñas, que se atienden en el recinto asistencial. “Desde que comenzó con las terapias ha mejorado en los sonidos, la pronunciación y la postura de la lengua, lo cual le permite decir las palabras y que se le entienda. Solo falta que sea un poquito más lenta, pero ya no confunde los sonidos”, señala Carmen, mamá de Rihanna.
Junto con ello, relata que el trabajo que realiza el fonoaudiólogo no solo se ha concentrado en el lenguaje de la pequeña, sino también en todas sus habilidades y capacidades para desenvolverse tanto en el colegio como en el mundo social.
“En menos de un año mi hija ha tenido grandes cambios. Si bien la tengo en un colegio con PIE, el trabajo que han realizado en el hospital ha sido muy importante. Los dos profesionales que la han atendido primero han buscado cautivar la atención de mi pequeña, para conocer su grado de frustración, de atención y de sensibilidad; y recién en torno a ello escogen la forma en que trabajarán”, explicó.

Ese método, a juicio de Carmen, ha servido para que Rihanna tenga las ganas y motivación de asistir a sus terapias y de realizar cada uno de los ejercicios en su casa. “Aprendió a tener paciencia, lo cual es importante, porque son niños que se frustran mucho y a los que les cuesta mantener la atención. Nosotros repetimos en casa cada uno de los ejercicios que realizan los profesionales y, sin duda, hemos notado grandes cambios”.
En el Día de la Fonoaudiología, los profesionales recordaron que esta disciplina emplea técnicas y estrategias especiales de actividades para niños con autismo, destinadas a desarrollar el habla, la comprensión del lenguaje y la expresión de las emociones. La intervención fonoaudiológica considera que cada niño con TEA es diferente. Por ello, los planes terapéuticos se adaptan a su nivel de desarrollo, sus sensibilidades y su forma particular de comunicarse.
“En las terapias nos enfocamos tanto en el habla, para que ellos nos puedan entender y nosotros entenderlos a ellos, como también en las necesidades del niño, conocer sus sensibilidades y niveles de frustración. No todos los niños responden de la misma manera a los ejercicios; por ello es bueno buscar el más indicado de acuerdo a sus intereses”, explicó Cristopher Rodríguez, fonoaudiólogo del hospital.
La unidad de Ley TEA del hospital se caracteriza por entregar una atención más dinámica. “Tratamos de sacarlos de un entorno muy escolar, como es la mesa y la silla. Tratamos de hacer juegos libres. Usamos una piscina de pelotas para favorecer la concentración y la atención del menor, incluso el seguimiento de instrucciones”.
Junto con ello, señala que no solo se trabaja con los niños, sino también con los padres o tutores, dado que ellos son un pilar fundamental en el desarrollo y bienestar del menor.
“Tratamos de enseñarles cada una de las técnicas que utilizamos. Les explicamos que los niños con TEA asocian palabras a cosas concretas que pueden ver, pero conceptos como aire, abre o cierra son más difíciles, dado que deben imaginar. Es ahí donde les explicamos que la mejor forma es hacer el acto. Por ejemplo, decirles ‘mira, voy a abrir la puerta’: así no solo lo dije, sino que también lo demostré”, explicó.
Actualmente, en el hospital se están atendiendo cuatro niños por día. Cada uno de ellos tiene agendadas entre 12 y 16 sesiones, dependiendo del grado del espectro autista. “Cada uno de nuestros pacientes ha sido derivado por el especialista, ya sea el neurólogo o los médicos de la atención primaria. Aún tenemos poquitos niños porque es una unidad muy nueva, pero que se irá fortaleciendo con el tiempo”.









