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17 de marzo de 2026

Heridas en personas con diabetes: la detección temprana puede marcar la diferencia

El Hospital de Coquimbo cuenta con un equipo multidisciplinario especializado en manejo avanzado de heridas, que realiza intervenciones orientadas a prevenir complicaciones mayores y amputaciones. Para reducir este riesgo, se recomienda revisar diariamente los pies y consultar de manera oportuna ante cualquier señal de alerta.

Un pequeño corte o una lesión menor puede transformarse en un problema de salud muy complejo en personas que viven con Diabetes. Es que cuando la enfermedad no está bien controlada, puede afectar la circulación y la sensibilidad en las extremidades, especialmente en los pies, lo que aumenta el riesgo de desarrollar heridas que tardan más en cicatrizar y pueden infectarse con facilidad.

El monitoreo constante de la piel y el acceso oportuno a una atención especializada son fundamentales para evitar complicaciones y proteger la calidad de vida de quienes viven con esta condición. En el Hospital de Coquimbo así lo entienden, y por eso cuentan con un Policlínico Multidisciplinario de Curaciones Avanzadas de Pie Diabético, un equipo compuesto por una enfermera, TENS, nutricionista y kinesióloga, que se preocupan de orientar a los pacientes para que puedan manejar adecuadamente estas alteraciones en la piel.

“Las Ulceras de Pie Diabético se clasifican en 5 categorías según escala Wagner. En el 0 el usuario no presenta lesiones, en grado 1 es una herida superficial con destrucción de la piel, el grado 2 es una herida más profunda que penetra la grasa, ligamentos y tendones, mientras que el grado 3 indica que la infección ya llegó al hueso. Cuando pasa a grado 4 hablamos de una gangrena localizada del pie, y finalmente en el grado 5 estamos frente a una gangrena completa del pie, o de una gran parte. Acá en el hospital atendemos las heridas más complejas, de grado 3 hacia arriba, donde incluso a veces llegan con un dedo negro, después de años de haber dejado sus controles por Diabetes, por eso la prevención es fundamental”, explica Evelyn Araya, enfermera encargada del policlínico.

Justamente para apoyar esta labor, el Departamento de Salud Digital del Ministerio de Salud lanzó la Estrategia de Cuidados Avanzados en Heridas (ECAH), una iniciativa que busca fortalecer el manejo clínico de lesiones complejas, mediante el uso de telemedicina asincrónica en la red de salud. “Hay pacientes con curaciones que tienen una evolución muy rápida, entonces para evitar complicaciones, los profesionales de la Atención Primaria me envían el caso a través de esta plataforma online. Ahí se les indica qué deben modificar respecto al protocolo de curaciones, qué exámenes deben pedir, como el Índice Tobillo Brazo (ITB) o si deben solicitar una interconsulta con especialistas vasculares. Para eso se creó esta iniciativa, para evitar que el usuario llegue a la amputación y, afortunadamente, en el último tiempo no hemos tenido amputaciones mayores, y eso podría deberse a que se está justamente trabajando a tiempo”, complementa Evelyn Araya.

Es importante destacar que esta estrategia se encuentra disponible solo en los Servicios de Salud del Maule, Metropolitano Sur y Coquimbo, siendo el recinto porteño el único que entrega este apoyo a la Atención Primaria local.

 “Algunas personas llegan al policlínico después de 10 años sin tratamiento”

El equipo de salud explica que, en muchos casos, las heridas no aparecen de un día para otro, sino que son resultado de años de una Diabetes mal controlada. Cuando estas lesiones se manifiestan, significa que la enfermedad se encuentra en una etapa más avanzada, por lo que el primer abordaje es siempre el educativo.

“Con frecuencia, quienes llegan a nuestra unidad han dejado de asistir a controles médicos y pueden llevar entre 5 y hasta 10 años sin tratamiento farmacológico ni cuidados de alimentación, por lo que el abordaje implica prácticamente comenzar desde cero. En este contexto, nuestro trabajo consiste en reactivar el seguimiento médico, favorecer la reincorporación al tratamiento farmacológico e iniciar un proceso de educación alimentaria, que suele ser uno de los aspectos más desafiantes porque todo se ve reflejado en la evolución de la herida. Por ejemplo, el estado del apósito puede evidenciar si se ha cumplido con el reposo indicado, y del mismo modo, un hemoglucotest alto suele asociarse a un mal seguimiento de las indicaciones nutricionales. Un trabajo similar realiza la kinesióloga del equipo, quien indica ejercicios súper importantes para que los usuarios no queden postrados, y al darlos de alta puedan retomar una marcha dentro de parámetros de la normalidad”, comenta Paula González, nutricionista del equipo.

Niveles de glicemia: la clave para evitar lesiones que puedan infectarse

Más de 100 curaciones avanzadas de pie diabético se realizan al mes en el policlínico del Hospital de Coquimbo, instancia en la que las profesionales continúan enfatizando la importancia de la prevención y el cuidado.

“La Diabetes puede afectar la circulación y disminuir la sensibilidad en las extremidades, haciendo que muchas lesiones pasen desapercibidas y los pacientes no se den cuenta. Por eso, siempre les recomendamos hacer una revisión diaria de sus pies. Si una herida aparece sin una causa clara o no mejora después de unos días, es recomendable buscar orientación médica. Lo mismo si presenta un color más oscuro, aumenta de tamaño o la piel se endurece, en estos casos es fundamental asistir al centro de salud más cercano. También es importante cuidar la glicemia, ya que cuando los niveles se mantienen altos por largo tiempo, aumenta el riesgo de desarrollar lesiones que se demoran más en cicatrizar y pueden infectarse”, resalta Evelyn Araya, enfermera encargada del policlínico.

Sin duda, la detección temprana de estas heridas puede marcar la diferencia, al igual que el tratamiento adecuado de la Diabetes, ya que mantener la enfermedad bajo control reduce el riesgo de complicaciones y favorece una mejor recuperación frente a cualquier lesión. Por eso, el llamado es a no descuidar las atenciones de salud y consultar oportunamente ante cualquier herida o cambio en la piel de los pies.