Hospital de Coquimbo aumenta cirugías ambulatorias en un 16% tras implementación de estrategia CRR
Modelo implementado en el 2024 ha permitido aumentar la tasa de ocupación de pabellones en cirugías programadas, contribuyendo a la disminución de las listas de espera.
El Hospital San Pablo de Coquimbo continúa consolidando la implementación del Centro Regional de Resolución Quirúrgica (CRR), estrategia del Ministerio de Salud orientada a aumentar la resolutividad y reducir las listas de espera de cirugías mayores ambulatorias.
Y el balance a la fecha es positivo. Desde su puesta en marcha progresiva en el año 2024, el hospital ha incrementado estas intervenciones quirúrgicas de 4.093 en 2023 a 4.728 en 2025, lo que representa un aumento del 16% en rendimiento y una mejora en la capacidad resolutiva del establecimiento.
Este avance ha sido posible gracias a la optimización del uso de pabellones en la Unidad de Cirugía Ambulatoria (UCA), pasando de uno a dos quirófanos (uno permanente y otro rotativo), lo que ha permitido aumentar la tasa de ocupación a cerca de un 80% durante el 2025.
En este contexto, el jefe de Pabellón Central y de la Unidad de Cirugía Ambulatoria del Hospital de Coquimbo, Dr. Sebastián Zapata, destacó que “este modelo ha permitido una programación más eficiente de los pabellones, reduciendo los tiempos de recambio entre pacientes y mejorando la coordinación entre los equipos clínicos. Esto se traduce en pabellones con alta ocupación y en una disminución de suspensiones quirúrgicas, gracias a una mejor evaluación preoperatoria y disponibilidad de insumos”.
Además, para el Dr. Zapata, la estrategia CRR no solo incrementa la producción, sino que también contribuye a una atención más centrada en las personas. Respecto a los beneficios concretos, comenta que “tiene un impacto directo sobre la atención porque disminuye los tiempos quirúrgicos, da una mayor oportunidad de resolución de patologías y reduce el riesgo de progresión de enfermedades asociadas las listas de espera. Todo esto influye directamente en una mejor calidad de vida y funcionalidad de los pacientes”.
Las claves del CRR
En el país existen 27 Centros Regionales de Resolución (CRR), un modelo de gestión de alto rendimiento que separa las cirugías mayores ambulatorias de los flujos de urgencia, con enfoque regional, especializado y eficiente.
Las cirugías ambulatorias son aquellas intervenciones programadas de baja complejidad donde los pacientes reciben el alta el mismo día de la operación. En el caso del CRR del Hospital de Coquimbo se pone énfasis en las intervenciones más frecuentes en especialidades como: Cirugía infantil, Urología, Ginecología, Traumatología, Neurocirugía y Cirugía Maxilofacial.
Respecto a la metodología de trabajo, el Dr. Jaime Bastidas, subdirector médico del Hospital San Pablo de Coquimbo, explica que “el ministerio con nuestros equipos analiza semanalmente los indicadores y rendimientos de los pabellones. Entonces vamos evaluando de manera casi simultánea cómo funcionan, además vemos como los equipos trabajan bajo este concepto del alto rendimiento. Por ejemplo, si antes en pabellón de cirugía infantil se operaban cinco pacientes de baja complejidad, ahora se operan hasta nueve pacientes”.
Para la implementación de este sistema, la Unidad de Cirugía Ambulatoria (UCA) y Post Operados ha reforzado sus equipos clínicos. Actualmente, cuenta con una dotación de 76 funcionarios, entre médicos, enfermeras, TENS, un tecnólogo médico y auxiliares de servicio, quienes desarrollan su trabajo en instalaciones que cuentan con cinco pabellones operativos.
A ello se suma la incorporación de equipamiento de alto estándar, como torres laparoscópicas 4K, un ecógrafo de última generación, mesa quirúrgica, un fibrobroncoscopio y modernas máquinas de anestesia, fortaleciendo la seguridad y precisión de los procedimientos.
“El personal también está contento de los números. Como equipo directivo nos damos cuenta que es una estrategia bien pensada, implementada y controlada. A su vez, nos demuestra que se puede trabajar con alto rendimiento y hacer gestiones administrativas que generan cambios importantes. Y eso nos deja tranquilos, porque implica que las listas de espera disminuyen y la gente se va con la sensación de que se resuelven sus problemas de salud”, agrega el Dr. Bastidas.
Para fines del año 2026, se proyecta incorporar progresivamente este modelo en el resto de los quirófanos, tanto de la UCA como del Pabellón Central, lo que permitirá seguir avanzando en la reducción de las listas de espera en la región.









