Volver a empezar: Hospital de Coquimbo logra rehabilitación exitosa en pacientes con consumo de drogas y patologías psiquiátricas
- La Unidad de Patología Dual, es un dispositivo especializado en el tratamiento simultáneo de adicción y trastornos de salud mental como esquizofrenia, bipolaridad, entre otros.
Negar la adicción suele ser el primer obstáculo en el camino hacia la recuperación. Cuando el consumo problemático se combina con un trastorno psiquiátrico severo, el desafío es aún mayor. Sin embargo, en el Hospital San Pablo de Coquimbo, la rehabilitación integral de estos casos complejos es una realidad.
Eduardo, profesor universitario, durante años, logró equilibrar su vida académica con consumos que inicialmente parecían esporádicos. Pero lo que comenzó como algo “controlado” pronto se transformó en una dependencia que traspasó los fines de semana y comenzó a afectar su vida académica, su economía y a su familia.
“Las clases se me empezaron a hacer muy difíciles. No recordaba lo que tenía que decir e incluso llegaba sin prepararlas. En más de una oportunidad me mencionaron que venía con olor a alcohol”, recuerda.
El deterioro fue progresivo. El consumo aumentó, las deudas aparecieron y, en medio de la negación, incluso dejó de costear su propio tratamiento. El punto de inflexión llegó cuando su esposa decidió pedir ayuda y gestionó una hora en el policlínico de psiquiatría del hospital.
Tras la evaluación médica, fue derivado a la Unidad de Patología Dual, dispositivo especializado en el tratamiento simultáneo de adicción y trastornos psiquiátricos como esquizofrenia, esquizoafectivo, bipolaridad, depresión y de personalidad.
“Lo más importante fue que no solo trataron mi adicción, sino también mi enfermedad de base. Comprendí que ambas estaban relacionadas”, señala.
Un tratamiento integral y sostenido
El doctor Néstor Mercado, médico psiquiatra del policlínico, explica que el abordaje es multidisciplinario y estructurado. “Realizamos un trabajo completo. No solo tratamos la adicción, sino también la patología psiquiátrica, porque muchos pacientes llegan con un alto nivel de deterioro personal, familiar y de su enfermedad de salud mental”, indica.
Los usuarios ingresan diariamente a las 9:00 horas y participan en intervenciones individuales, grupales y familiares, extendiéndose la jornada hasta el mediodía, durante un período mínimo de ocho meses. El equipo está compuesto por psiquiatra, enfermera, terapeuta ocupacional, psicólogas, TENS, asistente social y una administrativa.
“La persona con adicción debe entrenarse para convertirse en un prevencionista de riesgo de sí mismo. Es una enfermedad crónica, pero mientras exista conciencia de los factores que gatillan el consumo, se puede prevenir la recaída”, agrega el especialista.
Para Greta Panicheo, enfermera del programa, la constancia es clave. “Un día de asistencia es un día ganado. Educamos también a un familiar referente, porque el apoyo en la toma rigurosa de medicamentos y en el acompañamiento emocional es fundamental”.
Resultados que devuelven esperanza
En los últimos dos años, el programa ha atendido a 21 pacientes con diagnóstico de patología dual. De ellos, 7 han logrado el alta terapéutica y 4 se encuentran próximos a finalizar su proceso.
En este tipo de cuadros clínicos —caracterizados por alta complejidad y riesgo de recaída— estos resultados representan un logro significativo dentro del sistema público de salud.
Hoy, a casi dos años de haber iniciado su tratamiento, Eduardo ha reconstruido su vida. Ha recuperado la estabilidad familiar, la adherencia a sus medicamentos y la conciencia de su enfermedad. “He aprendido que esto es algo que debo cuidar todos los días. Pero ahora sé que no estoy solo. Veo la vida de otra manera”, afirma.
El Hospital de Coquimbo reafirma así su compromiso con una atención integral, humanizada y de alta complejidad, demostrando que la rehabilitación es posible cuando existe tratamiento especializado, acompañamiento familiar y un equipo comprometido con la recuperación de sus pacientes.








